noviembre 28, 2016

Los estereotipos de género también influyen cuando nuestro cerebro procesa el lenguaje

Una investigación del BCBL demuestra que somos más sensibles a las ideas preconcebidas sobre hombres y mujeres que a los errores gramaticales

Se analizó la respuesta de los voluntarios al leer frases que contenían discordancias lingüísticas e incongruencias sobre estereotipos de género

El trabajo se ha publicado en la revista científica Brain & Language, y se enmarca en un estudio europeo sobre lenguaje y género

Los estereotipos de género influyen en las actitudes y conductas del ser humano, pero hasta ahora no se conocía en qué medida afectaban en la lingüística y en las habilidades del procesamiento del lenguaje.

Este ha sido el objetivo de una de las investigaciones neurocientíficas del Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL), que ha arrojado un resultado no esperado: las ideas preconcebidas sobre hombres y mujeres influyen y mucho en el procesamiento del lenguaje, hasta tal punto que cuando una incongruencia de estereotipo aparece simultáneamente junto a un error gramatical, el cerebro omite el error sintáctico y sólo reacciona ante la primera.

Se observó cómo reacciona el cerebro ante una incongruencia en el estereotipo de género junto a un error gramatical, como “el minera”

El estudio forma parte del proyecto europeo de investigación “Language, Cognition and Gender”, desarrollado dentro de la línea del programa Marie Curie Initial Training Networks (ITN). Este proyecto tiene como objetivo investigar los idiomas europeos desde una perspectiva interdisciplinar, con el objetivo de ampliar el conocimiento en el ámbito del lenguaje y cómo éste influye y ayuda a definir las representaciones mentales que el ser humano tiene sobre los hombres y las mujeres.

El estudio científico del BCBL, cuyos resultados han sido publicados recientemente en la revista científica “Brain & Language”, se inició con el objetivo de comprobar el grado en el que el conocimiento implícito que el ser humano tiene en relación a los estereotipos de género influye en el procesamiento, comprensión e interpretación del lenguaje.

Para el desarrollo de la investigación, que arrancó en el año 2011, los investigadores del BCBL generaron una base de datos compuesta por 328 palabras en castellano, de las cuales se seleccionaron finalmente 80. Todas ellas, en mayor o menor grado, tenían asociado un estereotipo de género, como por ejemplo “minero” o “médico”, profesiones usualmente atribuidas a los hombres.

El experimento consistió en estructurar frases con esas 80 palabras y realizar en ellas diferentes modificaciones lingüísticas, hasta llegar a incluir en un mismo tipo de frase simultáneamente una modificación en la concordancia de género y un sustantivo con una incongruencia de estereotipo.

Mediante una red de electrodos colocados sobre el cuero cabelludo de 24 participantes (12 hombres y 12 mujeres), los investigadores midieron la actividad cerebral durante la lectura de estas frases. De esta manera, se pretendía comprobar cómo reacciona el cerebro ante una incongruencia en el estereotipo de género junto a un error gramatical, como puede ser “el minera”.

El experimento

El estudio se ha realizado mediante potenciales evocados (ERP, por sus siglas en ingles), una técnica utilizada para medir la respuesta cerebral ante la presentación de diferentes estímulos. Los potenciales son cambios de voltaje que se registran en el cuero cabelludo sincronizados con un evento puntual (sensorial, motor o cognitivo) y permite seguir los procesos cerebrales en tiempo real y obtener información sobre el funcionamiento cerebral y de los procesos psicológicos.

Para medir estos potenciales relacionados con eventos, se han utilizado electroencefalogramas, utilizando una red de electrodos que se ha colocado sobre el cuero cabelludo para medir la actividad eléctrica que se produce en el cerebro.

El cerebro responde a la incongruencia sobre las ideas preconcebidas sobre hombres y mujeres, y omite el error gramatical

Esta técnica es una herramienta muy utilizada en el estudio del procesamiento lingüístico. En la investigación del BCBL, se han utilizado dos componentes de los potenciales relacionados con eventos (ERP) más estudiados en la investigación neurolingüística: el N400, provocado por una anomalía semántica hallada en oraciones o palabras, y el P600, relacionado con el procesamiento sintáctico, por ejemplo, como respuesta a violaciones gramaticales morfosintácticas, como la discordancia entre sujeto y artículo y violaciones de concordancia de género.

En el experimento, el participante debía leer los textos facilitados por los investigadores  y contestar a preguntas sobre ellos, mientras en los textos se iban realizando manipulaciones lingüísticas.

“La expectativa inicial era, según indicaban estudios anteriores, que ante una frase en la que hubiera un error gramatical y una incongruencia en el estereotipo de género, el cerebro humano reportara dos tipos de respuestas, la N400 semántica (para la incongruencia de estereotipos) y la P600 (para el error gramatical)”, explica Nicola Molinaro, investigador del proyecto.

El resultado sin embargo fue completamente diferente. Frente a una incongruencia de estereotipo de género sumada a un error gramatical, el componente  P600 desapareció completamente en todas las situaciones, y únicamente apareció el N400.

El estudio determina, por lo tanto, que en el procesamiento de la información la incongruencia en el estereotipo de género se antepone al error gramatical; el cerebro responde inmediatamente a la incongruencia relacionada con las ideas preconcebidas sobre hombres y mujeres, omitiendo el error gramatical.

Sobre el BCBL

El Basque Center on Cognition, Brain and Language es un centro internacional de investigación interdisciplinar con sede en San Sebastián para el estudio de la cognición, el cerebro y el lenguaje impulsado por el Gobierno Vasco para fomentar la ciencia y la investigación en Euskadi. El centro, que se cuenta entre los BERC (Basque Excellence Research Center) y pertenece a la Red Vasca de Ciencia Tecnología e Innovacción (RVCTI) tiene entre sus socios a Ikerbasque, Innobasque, la Diputación de Gipuzkoa y la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU).