febrero 9, 2016

Del gesto a la palabra: cómo procesa el cerebro la lengua de signos

El Basque Center on Cogntion, Brain and Language (BCBL) investiga las zonas cerebrales que participan en la lengua de signos y sus diferencias respecto a las lenguas orales

El centro vasco, que ha creado una base de datos sobre lengua de signos, está sentando las bases de la investigación neurocientífica en esta disciplina en España, donde hasta ahora había escasos estudios

Una segunda rama del estudio pretende indagar en cómo las personas sordas alcanzan niveles elevados de lectura

Las lenguas de signos emplean códigos gestuales para establecer la comunicación interpersonal y se articulan como idiomas completos, con una gramática y sintaxis propias, que permiten elaborar mensajes de elevada complejidad y precisión. Sin embargo, la ciencia no ha sido capaz de dar respuesta hasta ahora a los mecanismos de procesamiento neurológico de la lengua de signos y a cuáles son las principales diferencias entre estos códigos y las lenguas orales.

El centro de investigación Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL), ubicado en Donostia, está haciendo una importante contribución en la investigación de esta disciplina en España y, en estos momentos, trabaja en un ambicioso proyecto que consiste en analizar cómo se produce el procesamiento de la lengua de signos, qué zonas cerebrales se activan, cuáles son las rutas por las que navega la información y cuáles son las principales diferencias respecto al mecanismo para las lenguas habladas.

“Queremos comprobar si las redes cerebrales asociadas con la percepción del movimiento se usan más en la lengua de signos o no”

“Sabemos por los estudios realizados en otros países que básicamente las redes de procesamiento de las lenguas de signos coinciden con las redes de las orales, pero nos interesan los detalles. Por ejemplo, la percepción del movimiento es relevante en la lengua de signos y queremos comprobar si las redes cerebrales asociadas con esta función se usan más o no”, asegura el científico del BCBL Brendan Costello, quien coordina el proyecto.

La iniciativa, llamada “Procesamiento en lengua de signos, dactilología y lectura en sordos y en codas: correlatos neuronales de la codificación ortográfica y del acceso léxico en diferentes modalidades”, arrancó en 2012 y abarca dos ámbitos: el procesamiento del lenguaje y la lectura.

“Todavía no tenemos resultados concluyentes. Se trata de un proyecto muy ambicioso, ya que con la lengua de signos española las descripciones son muy preliminares”, añade Costello.

El experto precisa que, una vez comprobada la metodología del estudio, comenzarán en breve los experimentos en la rama de procesamiento de lenguaje con los grupos seleccionados, que se someterán a una resonancia magnética para que los científicos observen el comportamiento cerebral durante la recepción de diferentes estímulos.

El primer grupo está integrado por personas oyentes que desconocen la lengua de signos, posteriormente se examinará a sujetos oyentes pero bilingües en lengua de signos y, en último lugar, se analizará a personas sordas. Todo ello con el objetivo de comparar resultados y establecer diferencias.

El proyecto tiene un presupuesto de 110.000 euros y cuenta con financiación del Ministerio de Economía y Competitividad, a través de la línea de ayudas del subprograma de proyectos de investigación fundamental no orientada.

La lectura en personas sordas

Hasta ahora existían investigaciones similares con la lengua de signos americana u otras, pero este es el primer proyecto que estudia la lengua de signos española con técnicas de neuroimagen. Además, el proyecto tiene una segunda rama de estudio que pretende avanzar en la comprensión del mecanismo neuronal durante la lectura de personas sordas.

Aunque pueda parecer paradójico, ya que la lectura se basa en un código visual, la realidad es que las personas oyentes aprenden a leer después de haberse iniciado en el habla y asocian la letra impresa a fonemas y sonidos aprendidos previamente. En cambio, las personas sordas no cuentan con esta base auditiva, por lo que el estudio pretende indagar en cómo las personas sordas pueden alcanzar niveles elevados de lectura.

Establecer un patrón para el estudio gramatical

En su ambición por constituir un centro clave en el estudio de la lengua de signos, el BCBL ha participado también en el proyecto europeo SignGram, que tiene por objetivo crear un marco de referencia para la descripción de las gramáticas de las diferentes lenguas de signos.

“Para las lenguas orales ya existe un patrón que define los distintos temas a tener en cuenta en una descripción comprensiva de una lengua, pero si partes de ese guión te perderás muchos detalles en el estudio de la lengua de signos”, puntualiza el investigador.

La iniciativa, financiada por el organismo de Cooperación Europeo en Ciencia y Tecnología (COST), está a punto de concluir y pretende cimentar una base teórica de referencia para la elaboración de gramáticas en lengua de signos. “Será como la biblia de los investigadores que quieran describir una lengua de signos. Indicará qué elementos deben ser tenidos en cuenta, qué tipos de materiales y qué metodología”, agrega Costello.

Está previsto que la próxima primavera se presente el manual, que tiene una extensión de unas 1.000 páginas, en formato papel y también digital. El proyecto, con una duración de cuatro años, ha contado con un presupuesto de 400.000 euros.

Además, el BCBL lanzó en 2013 una base de datos accesible en Internet con más de 2.500 signos que busca ser un puente entre la comunidad científica y los usuarios no especializados. Se trata de la primera herramienta de este tipo que sirve para cualquier lengua de signos y la descripción detallada de sus logros se ha publicado en la revista científica Behavior Research Methods.

Sobre el BCBL

El Basque Center on Cognition, Brain and Language es un centro internacional de investigación interdisciplinar con sede en San Sebastián para el estudio de la cognición, el cerebro y el lenguaje impulsado por el Gobierno Vasco para fomentar la ciencia y la investigación en Euskadi. El centro, que se cuenta entre los BERC (Basque Excellence Research Center) y pertenece a la Red Vasca de Ciencia Tecnología e Innovacción (RVCTI) tiene entre sus socios a Ikerbasque, Innobasque, la Diputación de Gipuzkoa y la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU).