Este muerto está muy vivo
| Urtasun en: Agencia de comunicación, Comunicación, Periodismo, Relaciones Públicas.2 Comentarios |
En los últimos días hemos asistido con vergüenza ajena al desarrollo del caso Murdoch, a sus peligrosas implicaciones y al extendido sabor de boca que ha dejado del periodismo concebido como mamporrero del mangoneo político. El nuevo episodio protagonizado por el ciudadano Kane de nuestro tiempo ha degradado aún más la ya de por sí maltrecha imagen del periodismo de cara a la opinión pública. “Soy periodista, pero prefiero que en casa sigan pensando que toco el piano en un burdel”. El aforismo parece estar más de actualidad que nunca.
No sólo por sucesos puntuales como el mencionado. De un tiempo a esta parte, es cada vez más habitual ver a las empresas periodísticas plegarse o humillarse ante el poder a cambio de prebendas. Y esto se traduce, entre otras cosas, en un periodismo amable y comodón. Ruedas de prensa en las que no se permiten preguntas, o si se ofrece la posibilidad, ningún periodista la aprovecha. Es mucho más fácil repetir como un papagayo el titular ya enlatado que nos ofrecen que meter el dedo en el ojo, preguntar e investigar.
Es fácil escudarse en el típico argumento de la precariedad de medios en las empresas periodísticas y de las vergonzantes condiciones laborales de los periodistas “de a pie”. Siendo situaciones denunciables, no nos vale como excusa para justificar un periodismo edulcorado, facilón y de pésima calidad.
El periodismo es una actitud, profesional y personal, y hay que reivindicarla siempre. Podemos recurrir a la cita del maestro Ryszard Kapuscinski: “El trabajo de los periodistas no consiste en pisar las cucarachas, sino en prender la luz, para que la gente vea cómo las cucarachas corren a ocultarse”. Y esta esencia del viejo periodismo debe estar presente también en los nuevos tiempos.
Puede que el periodismo esté enfermo, o incluso en la UCI, pero los que lo dan por muerto se equivocan. De raíz. Nosotros nos resistimos a creer que una época de revolución tecnológica, que pone a disposición de los profesionales las mejores herramientas que jamás se han dispuesto para ejercer el periodismo, sea el momento de bajar los brazos. Es hora de apostar por el periodismo con mayúsculas. Porque este muerto está muy vivo.










Julio 27th, 2011 a las 10:20
Muy interesante…Pero yo me pregunto…
Y qué papel han (hemos) jugado las consultoras/agencias de comunicación y relaciones públicas en el desmantelamiento de esta profesión y este sector?
¿Acaso no nos ha venido muy bien durante años, contar con nuestros periodistas más coleguillas que nos colaban las noticias, no tan noticiosas, de nuestros clientes entre sus páginas?
¿Acaso no hemos invitado a cafés informales a directores o editores de medios, sólo por aquello de ir haciendo relaciones cordiales sin mayores pretensiones aunque en realidad lo que queríamos es ir ampliando nuestra red de contactos?
¿Acaso no hemos pedido favores a los periodistas para que suavizaran el titular sobre nuestros clientes?
¿Acaso no…?
La buena noticia es que todo lo sembrado a base de favores y talonario está desmoronándose, la gente ya no consume los medios de la manera en la que lo hacía antes…nuestros públicos objetivos se dispersan, se empieza a desdibujar el concepto de masa, los usuarios empiezan a escoger la información que desean consumir y van definiendo sus preferencias, y lo peor de todo y lo más peligroso para nuestra profesión…los seres humanos a los que habíamos relegado a la mera condición de consumidores o target (al loro con lo bélico de la expresión) están empezando a tomar la palabra. ! Y vaya sí que tienen cosas que decir!
Ya es hora que las consultoras de comunicación empecemos a diseñar las estrategias de comunicación al revés…Busquemos realmente las necesidades y anhelos de las personas y exijamos a nuestras empresas e instituciones clientes que trabajen por ellas.
Esta es mi opinión en una mañana lluviosa del verano más lluvioso en Euskadi desde 1956…Egun ona izan!
Julio 29th, 2011 a las 16:46
Hola Xixili:
Me parece muy interesante tu visión tan crítica de los consultores de comunicación. Pero compartiendo tu afición por la autocrítica y muchos de tus planteamientos, yo pienso que en el “viejo escenario” no todo el trabajo se hacía a base de “favores y talonario”. También había lugar para defender los intereses de nuestros clientes a base de trabajo honesto y profesional, no reñido con los códigos éticos del periodismo.
En cualquier caso, estoy de acuerdo en que la revolución que está teniendo lugar es apasionante, pone patas arriba todas las dinámicas inamovibles hasta ahora y, lo mejor de todo, presenta una oportunidad única para hacer nuestro trabajo mucho mejor.
Ah, y por fin ha salido el sol, en el cielo y en nuestra profesión.
Un abrazo,
Javi